jueves, 26 de marzo de 2009

ANTONIO MACHADO

Antonio Machado
Y ha de morir contigo el mundo mago?


Y ha de morir contigo el mundo mago
donde guarda el recuerdo
los hálitos más puros de la vida,
la blanca sombra del amor primero,
la voz que fue a tu corazón, la mano
que tú querías retener en sueños,
y todos los amores
que llegaron al alma, al hondo cielo?
¿Y ha de morir contigo el mundo tuyo,
la vieja vida en orden tuyo y nuevo?
¿Los yunques y crisoles de tu alma
trabajan para el polvo y para el viento?
Antonio Machado
Galerías (1900-1907

JOHN R. SEARLE

TRANSCRIPCIÓN DEL TEXTO “LA ESTRUCTURA INVISIBLE DE LA REALIDAD SOCIAL” DE JOHN R. SEARLE, DE LA CONSTRUCCIÓN DE LA REALIDAD SOCIAL, 1997, citado en Historia, el mundo contemporáneo de Alonso, Vázquez, Giavón, De. Aique, Bs.As.1999.

Una razón por la cual los seres humanos podemos soportar la enorme carga de las múltiples relaciones sociales que nos sujetan es que la compleja estructura de la realidad social resulta, por así decirlo, ingrávida e invisible. El niño crece en una cultura en la que la realidad social le es, sencillamente, dada. Aprendemos a percibir ya usar automóviles, bañaderas, casas, dinero, restaurantes y escuelas, sin ponernos a pensar qué son, en qué consisten, por qué existen estos objetos. Nos resultan tan naturales como las piedras, el agua y los árboles. También nos parece natural que exista la propiedad, los matrimonios, los abogados, las constituciones, las guerras, los poderes de gobierno...
Esto ocurre porque la realidad social es creada por nosotros para nuestros propósitos. Los seres humanos, a través del lenguaje, creamos instituciones y relaciones sociales.
El secreto para comprender la existencia continuada, la persistencia de las instituciones y las relaciones sociales es, sencillamente, que los individuos directamente implicados y un número suficiente de miembros de la comunidad siguen reconociendo y aceptando colectivamente esas instituciones y relaciones. En el momento en que, pongamos por caso, todos o casi todos los miembros de una sociedad rechazan el reconocimiento de los derechos de propiedad, como en una revolución y otro tipo de revuelta, los derechos de propiedad dejan de existir en esa sociedad.

JORGE LUIS BORGES

Fragmento tomado de
EL IDIOMA ANALÍTICO DE JOHN WILKINS
(Un ensayo de Jorge Luis Borges, publicado primera vez en la colección Otras Inquisiciones)

...Esas ambigüedades, redundancias y deficiencias recuerdan las que el doctor Franz Kuhn atribuye a cierta enciclopedia china que se titula Emporio celestial de conocimientos benévolos. En sus remotas páginas está escrito que los animales se dividen en (a) pertenecientes al Emperador, (b) embalsamados, (c) amaestrados, (d) lechones, (e) sirenas, (f) fabulosos, (g) perros sueltos, (h) incluidos en esta clasificación, (i) que se agitan como locos, (j) innumerables, (k) dibujados con un pincel finísimo de pelo de camello, (l) etcétera, (m) que acaban de romper el jarrón, (n) que de lejos parecen moscas. El instituto Bibliográfico de Bruselas también ejerce el caos: ha parcelado el universo en 1000 subdivisiones, de las cuales la 262 corresponde al Papa; la 282, a la Iglesia Católica Romana; la 263, al Día del Señor; la 268, a las escuelas dominicales; la 298, al mormonismo, y la 294, al brahmanismo, budismo, shintoísmo y taoísmo. No rehusa las subdivisiones heterogéneas, verbigracia, la 179: "Crueldad con los animales. Protección de los animales. El duelo y el suicidio desde el punto de vista de la moral. Vicios y defectos varios. Virtudes y cualidades varias."
He registrado las arbitrariedades de Wilkins, del desconocido (o apócrifo) enciclopedista chino y del Instituto Bibliográfico de Bruselas; notoriamente no hay clasificación del universo que no sea arbitraria y conjetural. La razón es muy simple: no sabemos qué cosa es el universo. "El mundo - escribe David Hume - es tal vez el bosquejo rudimentario de algún dios infantil, que lo abandonó a medio hacer, avergonzado de su ejecución deficiente; es obra de un dios subalterno, de quien los dioses superiores se burlan; es la confusa producción de una divinidad decrépita y jubilada, que ya se ha muerto" (Dialogues Concerning Natural Religion, V. 1779). Cabe ir más lejos; cabe sospechar que no hay universo en el sentido orgánico, unificador, que tiene esa ambiciosa palabra. Si lo hay, falta conjeturar su propósito; falta conjeturar las palabras, las definiciones, las etimologías, las sinonimias, del secreto diccionario de Dios.
La imposibilidad de penetrar el esquema divino del universo no puede, sin embargo, disuadirnos de planear esquemas humanos, aunque nos conste que éstos son provisorios.

IDEAS Y CREENCIAS -

Estudio y resumen de la obra:
IDEAS Y CREENCIAS
JOSE ORTEGA Y GASSET
REVISTA DE OCCIDENTE, ALIANZA EDITORIAL.
Madrid, 1995.


Capítulo uno
Creer y pensar.

I.
Ortega comienza destruyendo la idea que sobre la historia se tenía en general en ese momento: una idea de organización racional. A esta idea opone su tesis sobre la “razón histórica”: la historia tiene un sentido, tiene una organización, pero es propia de esta disciplina, no se relaciona con la razón que se aplica a las ciencias de la naturaleza, puesto que la historia es de los hombres y mujeres, que no son naturaleza, sino historia. Hay que buscar dentro de la vida misma sus propios desenvolvimientos. Algunas de las ideas que prevalecían en la época sobre este tema pueden estar representadas por Oswald Spengler, que escribió una obra denominada La Decadencia de Occidente, donde presenta a las civilizaciones bajo el punto de vista de la historia natural: tienen su primavera, su verano, su otoño y su invierno: del surgimiento vital a la decadencia y muerte.
Es por eso que Ortega dice que creer que si conocemos las ideas de una época, conocemos la época, es una aseveración poco clara: equívoca.

¿Qué es una idea?

Tanto una idea científica como la idea más simple y banal.

Ante todo, la idea se le ocurre a un hombre o es repetición de la idea de otro. Pero en primer lugar, para analizar el tema con claridad, es necesario pensar que antes de que se le ocurra esta idea, el hombre ya estaba allí.
“La idea brota de uno y otro modo, dentro de una vida que preexistía a ella”.
Decir que el hombre ya estaba ahí significa que el mundo con el que nos topamos cuando nacemos, ya está allí, y nuestra interpretación del mundo nos viene dada, por decirlo así, con la leche materna.
Existe el mundo, pero por sí mismo, no nos significa nada. Podemos vivir porque tenemos una especie de idea heredada sobre él. Crecemos y vivimos gracias a estas ideas heredadas, que Ortega llama Creencias.

Estas ideas-creencia (colectivas) se distinguen de las ideas-ocurrencia (individuales).
Las ideas-creencia nos sostienen, hacen posible nuestra vida, nuestra organización mental, por eso en ellas vivimos. Parecen estar ahí ya antes de que nos ocupemos en pensar. En la creencia se está.

Las ideas-ocurrencias son las ideas que se nos ocurren a partir de esta plataforma de creencias. Son ideas que tenemos, o con las que nos topamos. La idea se tiene y se sostiene.

Este problema necesita un análisis porque se trata de dos temas distintos, el de las ideas y el de las creencias, y como en general se las llama con el mismo nombre: ideas, se producen muchas confusiones. Por lo tanto Ortega hace algunas precisiones:

Ideas: designan a todo aquello que en nuestra vida aparece como resultado de nuestra ocupación intelectual.

Creencias: No llegamos a ellas tras una faena de entendimiento, sino que operan ya en nuestro fondo cuando nos ponemos a pensar sobre algo. Por eso, no las formulamos, son la realidad misma. Aludimos a ellas, pero no hacemos disquisiciones sobre ellas. Pero no quisiera que el término creencia en Ortega sea confundido con una creencia religiosa. Aquí el término creencia implica todo aquello, que sin saberlo conscientemente, hace que comprendamos el mundo en el que vivimos. Mientras que, por ejemplo, una teoría científica, por más genial que sea, necesita ser formulada, porque perdura únicamente mientras es pensada. Puede ser rebatida por otra, o, y eso lo veremos más adelante, con el tiempo puede convertirse en una creencia. Piensen en Tolomeo, en Galileo, etc.


Las creencias son aquello con lo que contamos para vivir. Las ideas no son lo más eficiente en nuestra vida, serán lo más consciente, pero lo que verdaderamente incide en nuestro comportamiento es todo aquello con lo que contamos, y de puro contar con ello, no pensamos.


II.

Toda nuestra conducta, incluso la intelectual, depende de cuál sea el sistema de nuestras creencias auténticas. En las creencias vivimos, nos movemos, somos.

Ortega hace este planteo, porque este (lo dice en el año 1940, pero vale perfectamente para nuestros días, en realidad para todo este siglo) es un momento de la historia en el que la vida “intelectual”, las ideas han dejado de tener el valor que han tenido durante casi 1000 años, ésta es una época de azoramiento. Por lo tanto es necesario hacer la distinción entre la vida viviente y la vida intelectual.
Las ideas, no tienen en nuestra vida valor de realidad. Toda nuestra vida intelectual, en realidad, es secundaria a nuestra vida real.
Entonces, cabe la pregunta ¿ Por qué consideramos a algunas ideas como verdaderas y otras como no ciertas? Porque esto depende del rango que ellas ocupen en el concierto total de nuestras ideas. Se trata de un juego de abstracciones.
Otra vez. Vivimos por las creencias, es decir aquello en lo que no pensamos, recuerden el ejemplo de la calle. El mundo de las ideas es abstracto, no nos hacen vivir, (para Ortega vivir es estar viviendo, haciendo, comportándonos). Dentro de ese mundo abstracto de ideas, hay algunas que no se corresponden lógicamente con otras, por eso decimos que no son verdaderas. Por ejemplo: llegamos a casa, encendemos el televisor: contamos con él. No lo pensamos ya. Ahora bien, con lo que no contamos subterráneamente, es con los programas que se emiten. Entonces sobre ellos pensamos y podemos decir que algún programa es más cierto, mejor que otros.
Para llevarlos a un ejemplo (no más serio, porque la televisión es un aspecto muy serio de nuestra vida y de nuestra cultura) pensemos en las revoluciones científicas. Dentro del repertorio de ideas prevalecientes en la época de Einstein “El buen Dios no juega a los dados”. Para la física cuántica, que implica un nuevo repertorio de ideas, la casualidad, lo que ocurre sin que podamos preverlo, es el centro de ese nuevo repertorio de ideas. ( Este tema puede leerse en Heisenberg, Werner, Encuentros y conversaciones con Einstein y Otros Ensayos, Alianza Editorial, Madrid,1979).

Todo esto significa que el hombre ejercita su intelecto sobre materias cuestionables. Las ideas son lo que podemos discutir con otros. Las ideas implican toda una organización, un sistema, pero es un sistema que crea un mundo aparte del mundo real. Y la validez que le otorgamos a una idea, dependerá de su confrontación con otras ideas. Entre la realidad y las ideas hay siempre un abismo. Muchas veces incluso nos resulta muy difícil vivir de acuerdo a las ideas que sostenemos como válidas, es decir no siempre podemos tomarlas completamente en serio, no siempre les entregamos nuestra conducta.

Ejemplo, la creencia en la razón: Por qué nos vacunamos, nos sometemos a operaciones, usamos instrumentos que nos parecen peligrosos. Porque creemos en ellos como productos de la razón. No creemos con fe directa en la vacuna, pero sí creemos en el valor de la razón, como instrumento para preservar otra creencia en la que nos encontramos: en que la vida es valiosa.


Ejemplo: la ciencia y la poesía se asemejan
La ciencia está mucho más cerca de la poesía que de la realidad, su función en el organismo de nuestra vida se parece mucho a la del arte.
En comparación con una novela, la ciencia parece la realidad misma. Pero en comparación con la realidad auténtica, se advierte lo que la ciencia tiene de novela, de fantasía, de construcción mental, de edificio imaginario.


III.

La creencia de que la tierra es firme.

La duda, es un modo de la creencia. También en la duda se está. Pero tiene un carácter terrible. En la duda se está como en un abismo: cayendo. La duda es la negación de la estabilidad. La duda, no se refiere a la duda metódica o intelectual, no la ponemos nosotros. No es una idea. Creemos nuestra duda. Si no fuera así, si dudásemos de nuestra duda, sería ésta inocua.
El mar de dudas como opuesto a la tierra firme (tierra viene de tersa: seca, sólida)
La duda es fluctuación. El dos queda claro en el du de duda.

La duda es ese agujero que se abre entre las creencias. ¿Y cómo lo llenamos? Urgentemente con ideas. Fantaseando, inventando mundos. La idea es imaginación.

Al hombre no les dado ningún mundo ya determinado. Sólo le son dadas las penalidades y las alegrías de su vida. Orientado por ellas, tiene que inventar el mundo. La mayor porción de él la ha heredado de sus mayores y actúa en su vida como sistema de creencias firmes. Pero cada cual tiene que habérselas por su cuenta con todo lo dudoso, con todo lo que es cuestión. A este fin ensaya figuras imaginarias de mundos y de su posible conducta en ellos. Entre ellas una le parece idealmente más firme y a eso llama verdad. Pero conste: lo verdadero y aún lo científicamente verdadero no es sino un caso particular de lo fantástico. Hay fantasías exactas. Más aún: sólo puede ser exacto lo fantástico. No hay modo de entender bien al hombre si no se repara en que la matemática brota de la misma raíz que la poesía, del don imaginativo.

Capitulo dos
Los mundos interiores

I.

Durante los últimos tres siglos se ha creído que la función intelectiva es algo maravilloso. En eso consiste la fe en la razón.
Frente a las guerras, el hambre, la miseria, lo ocurrido en este siglo, vemos que todo esto no condice con la razón. Ahora, la fe en la razón vacila, pero no hemos encontrado un sistema de creencias que la reemplace, es por eso que no podemos vivir ni convivir (es que vivir es convivir). Pero por otra parte, solamente muere una fe en el preciso instante en que nace otra, y como no se ve ningún otro sistema de creencias en el horizonte, Ortega dice que la fe en la razón no ha muerto, sino que sufre una enfermedad.


Volviendo al tema, las ideas son pues las cosas que nosotros de manera consciente construimos, elaboramos, precisamente porque no creemos en ellas. ( pag.42). Las ideas nacen de la duda, tienen un carácter ortopédico. Actúan como una muleta, cuando una creencia se ha roto o se ha debilitado. De acuerdo a lo dicho anteriormente, al caer la fe en la razón o en la religión, surgen todas las ideas de la new age, son ideas, que sirven de muleta.

III.

Entonces, lo que solemos llamar mundo real o “exterior” no es la nuda realidad, sino que ya es una interpretación de esa realidad, por lo tanto es una idea.

Una idea que ya se consolidó en creencia. Creer una idea significa creer que es la realidad, ya no se la ve como una mera idea, sino que ya no se piensa sobre eso.

Mientras se creyó que la Verdad consiste en la adecuación del pensamiento a la realidad y se creyó en las verdades que proponían las ciencias físicas por ejemplo. Pero sabemos, de acuerdo al análisis que estamos haciendo que nunca una idea es igual a la realidad a la que se refiere. El mundo de la física es ordenado, por eso es mundo cosmos (que significa orden), la realidad no la conocemos, pero sí conocemos ese conjunto de ideas que son el mundo en el que habitamos. Tan ordenado como el mundo de la poesía, de la literatura. Como cuando vemos una película, creemos que esa es la realidad. ( Aquí vendría muy bien Platón y la alegoría de la caverna).
Por eso dice Ortega que el triángulo y Hamlet tienen el mismo pedigree. Son hijos de la loca de la casa (la filosofía y la ciencia)– fantasmagorías.

Imagínense un primer hombre: se topa con la realidad. Como a los bebés, ésta le resulta placentera o displacentera. Luego aprende a formarse una imagen de cómo será esto que le causa placer o displacer, porque la primer pregunta que nos hacemos es ¿Qué es esto? Esta realidad primaria no se descubre a sí misma. Hay que descifrarla y para ello, el hombre utiliza la herramienta que según Ortega es la principal: la imaginación. Imagina que el mundo tiene una cierta figura. Lo mismo que hace el novelista con sus personajes. Pero el propósito de una obra literaria o poética o artística es diferente de un mapa, que no es la realidad, pero nos permite tener una guía en un viaje. En realidad lo mismo hace una obra de arte, pero en este segundo aspecto, va nuestra vida o nuestra muerte.

Digamos que el proceso ocurre así: un hombre dice: Si el mundo es como yo lo imagino, (o una porción del mundo, digamos la física), entonces yo tendré que comportarme de tal o cual manera. Vamos a probar si da resultado. Claro que esta prueba es riesgosa. No se trata de que la realidad se ajusta a nuestra imaginación, sino que imaginada una situación, me comporto dentro de esos parámetros y mi comportamiento será acertado si concuerda con el mundo que he creado en primer lugar. Es así, que según Ortega, el hombre está condenado a ser novelista. Es la única posibilidad que tiene para sobrevivir. Por eso lleva ya milenios imaginando mundos, destruyéndolos, cometiendo errores (errores desde el punto de vista de la vida o de la supervivencia), y corrigiéndolos, todo el tiempo. Por eso los errores son lo único que verdaderamente hemos logrado, con la verdad no damos, pero si conservamos los errores y eso es la historia, podremos seguir ensayando, es decir viviendo.
La historia son los errores que hemos cometido. (colectivamente)

IV

El hombre posee una pluralidad de mundo íntimos, interiores. El mundo real(que no conocemos) nos fuerza a reaccionar con ideas científicas, filosóficas, religiosas, poéticas, y el mundo de la experiencia de la vida (el relato que uno mismo hace sobre su propia vida y que es una especie de plano sobre el cual sigue viviendo)
Por eso emparienta Ortega el mundo científico con el mundo poético: ambos son obra de la imaginación: la ciencia es una fantasía exacta
En estos momentos la articulación de todos estos mundos pone en primer lugar la ciencia. Pero no nos olvidemos que este orden no ha sido siempre el mismo. Ha habido épocas en que lo más próximo a la realidad fue para el hombre la religión y no la ciencia. Hay una época de la historia griega en que la “verdad” es para los helenos Homero; por lo tanto, lo que se suele llamar poesía.(pág. 54).

Todas estas cosas son cosas que el hombre hace: filosofía, poesía, ciencia. Pero ¿ por qué hace esto el hombre? Porque un buen día se encuentra con que está en la duda sobre asuntos que le importan y aspira a estar en lo cierto. Estar en la duda implica que en algún momento se ha caído en ella. El hombre no puede comenzar por dudar.
Quien cree, quien no duda, no moviliza su angustiosa actividad de conocimiento.

La creencia es certidumbre en que nos encontramos sin saber cómo ni por dónde hemos entrado en ella. Toda fe es recibida. Pero por qué fabricamos nuevas ideas una vez que caímos en la duda.

Porque una de las cosas en las que creemos sin duda alguna, es que tenemos las fuerzas para hacer esto.
Tenemos facultades para esto, como tenemos brazos, piernas, etc.
Cada una de estas facultades aparecen en la historia en momentos determinados: Solo desde el siglo V a.C. aparece la filosofía en Grecia. Solo en el siglo XVII aparece la ciencia en Europa.
Pero cuando se estudia historia tradicionalmente, se cree que en todo momento de la historia el hombre ha desarrollado en conjunto todas estas actividades y entonces se produce la confusión: se llama religión a toda creencia en algún dios, y es así como llamamos religión al budismo, a pesar de que no cree en ningún dios. Llamamos conocimiento a cualquier opinión, y llamamos poesía a cualquier obra humana verbal que place.
Esto necesita ser revisado.

ALEGORÍA DE LA CAVERNA

TRANSCRIPCIÓN DEL TEXTO DE
Platón. República. Libro VII, 514a-517c

Y a continuación −sigue− compara con la siguiente escena el estado en que, con respecto a la educación o a la falta de ella, se halla nuestra naturaleza. Imagina una especie de cavernosa vivienda subterránea provista de una larga entrada, abierta a la luz, que se extiende a lo ancho de toda la caverna y unos hombres que están en ella desde niños, atados por las piernas y el cuello de modo que tengan que estarse quietos y mirar únicamente hacia adelante, pues las ligaduras les impiden volver la cabeza; detrás de ellos, la luz de un fuego que arde algo lejos y en plano superior, y entre el fuego y los encadenados, un camino situado en alto; y a lo largo del camino suponte que ha sido construido un tabique parecido a las mamparas que se alzan entre los titiriteros y el público, por encima de las cuales exhiben aquéllos sus maravillas.
−Ya lo veo −dijo−-¡Qué extraña escena describes -dijo- y qué extraños prisioneros!
−Iguales que nosotros −dije− porque, en primer lugar, ¿crees que los que están así han visto otra cosa de sí mismos o de sus compañeros sino las sombras proyectadas por el fuego sobre la parte de la caverna que está frente a ellos?
−¿Cómo −dijo− si durante toda su vida han sido obligados a mantener inmóviles las cabezas?
−¿Y de los objetos transportados? ¿No habrán visto lo mismo?
−¿Qué otra cosa van a ver?
−Y, si pudieran hablar los unos con los otros, ¿no piensas que creerían estar refiriéndose a aquellas sombras que veían pasar ante ellos?
−Forzosamente.
−¿Y si la prisión tuviese un eco que viniera de la parte de enfrente? ¿Piensas que, cada vez que hablara alguno de los que pasaban, creerían ellos que lo que hablaba era otra cosa sino la sombra que veían pasar?
−No, ¡por Zeus! −dijo.
−Entonces no hay duda −dije yo− de que los tales no tendrán por real ninguna otra cosa más que las sombras de los objetos fabricados.
−Es enteramente forzoso −dijo.
−Examina, pues −dije− ¿qué pasaría si fueran liberados de sus cadenas y curados de su ignorancia y si, conforme a naturaleza, les ocurriera lo siguiente? Cuando uno de ellos fuera desatado y obligado a levantarse súbitamente y a volver el cuello y a andar y a mirar a la luz y cuando, al hacer todo esto, sintiera dolor y, por causa de las chiribitas, no fuera capaz de ver aquellos objetos cuyas sombras veía antes, ¿qué crees que contestaría si le dijera alguien que antes no veía más que sombras inanes y que es ahora cuando, hallándose más cerca de la realidad y vuelto de cara a objetos más reales, goza de una visión más verdadera, y si fuera mostrándole los objetos que pasan y obligándole a contestar a sus preguntas acerca de qué es cada uno de ellos. ? ¿No crees que estaría perplejo y que lo que antes había contemplado le parecería más verdadero que lo que entonces se le mostraba?
−Mucho más −dijo.
−Y, si se le obligara a fijar su vista en la luz misma ¿no crees que le dolerían los ojos y que se escaparía volviéndose hacia aquellos objetos que puede contemplar, y que consideraría que éstos son realmente más claros que los que le muestran?
−Así es −dijo.
−Y, si se lo llevaran de allí a la fuerza −dije−, obligándole a recorrer la áspera y escarpada subida, y no le dejaran antes de haberle arrastrado hasta la luz del sol, ¿no crees que sufriría y llevaría a mal el ser arrastrado y, una vez llegado a la luz, tendría los ojos tan llenos de ella que no sería capaz de ver ni una sola de las cosas a las que ahora llamamos verdaderas?
−No, no sería capaz −dijo− al menos por el momento.
−Necesitaría acostumbrarse, creo yo, para poder llegar a ver las cosas de arriba. Lo que vería más fácilmente serían, ante todo, las sombras; luego, las imágenes de hombres y de otros objetos reflejados en las aguas, y más tarde, los cuerpos mismos. Y después de esto le sería más fácil el contemplar de noche las cosas del cielo y el cielo mismo, fijando su vista en la luz de las estrellas y la luna, que el ver de día el sol y lo que le es propio.
−¿Cómo no?
−Y por último, creo yo, sería el sol, pero no sus imágenes reflejadas en las aguas ni en otro lugar ajeno a él, sino el propio sol en su propio dominio y tal cual es en sí mismo, lo que él estaría en condiciones de mirar y contemplar.
−Necesariamente −dijo.
−Y, después de esto, colegiría ya con respecto al sol que es él quien produce las estaciones y los años y gobierna todo lo de la región visible y es, en cierto modo, el autor de todas aquellas cosas que ellos veían.
−Es evidente −dijo− que después de aquello vendría a pensar en eso otro.
−¡Y qué! Cuando se acordara de su anterior habitación y de la ciencia de allí y de sus antiguos compañeros de cárcel, ¿no crees que se consideraría feliz por haber cambiado y que les compadecería a ellos?
−Efectivamente.
−Y, si hubiese habido entre ellos algunos honores o alabanzas o recompensas que concedieran los unos a aquellos otros que, por discernir con mayor penetración las sombras que pasaban y acordarse mejor de cuáles de entre ellas eran las que solían pasar delante o detrás junto con otras, fuesen más capaces que nadie de profetizar, basados en ello, lo que iba a suceder, żcrees que sentiría aquél nostalgia de estas cosas o que envidiaría a quienes gozaran de honores y poderes entre aquéllos, o bien que le ocurriría lo de Homero, es decir, que preferiría decididamente «ser siervo en el campo de cualquier labrador sin caudal»o sufrir cualquier otro destino antes que vivir en aquel mundo de lo opinable?
−Eso es lo que creo yo −dijo−que preferiría cualquier otro destino antes que aquella vida.
−Ahora fíjate en esto −dije− si, vuelto él tal allá abajo, ocupase de nuevo el mismo asiento, ¿no crees que se le llenarían los ojos de tinieblas como a quien deja súbitamente la luz del sol?
−Ciertamente −dijo.
−Y, si tuviese que competir de nuevo con los que habían permanecido constantemente encadenados, opinando acerca de las sombras aquellas que, por no habérsele asentado todavía los ojos, ve con dificultad -y no sería muy corto el tiempo que necesitara para acostumbrarse− ¿no daría que reír y no se diría de él que, por haber subido arriba, ha vuelto con los ojos estropeados, y que no vale la pena ni aun de intentar una semejante ascensión? ¿Y no matarían, si encontraban manera de echarle mano y matarle, a quien intentara desatarles y hacerles subir?
−Claro que sí−dijo.
−Pues bien −dije− esta imagen hay que aplicarla toda ella, ¡oh, amigo Glaucón!, a lo que se ha dicho antes; hay que comparar la región revelada por medio de la vista con la vivienda-prisión y la luz del fuego que hay en ella con el poder del sol. En cuanto a la subida al mundo de arriba y a la contemplación de las cosas de éste, si las comparas con la ascensión del alma hasta la región inteligible no errarás con respecto a mi vislumbre, que es lo que tú deseas conocer y que sólo la divinidad sabe si por acaso está en lo cierto. En fin, he aquí lo que a mí me parece: en el mundo inteligible lo último que se percibe, y con trabajo, es la idea del bien pero, una vez percibida, hay que colegir que ella es la causa de todo lo recto y lo bello que hay en todas las cosas; que, mientras en el mundo visible ha engendrado la luz y al soberano de ésta, en el inteligible es ella la soberana y productora de verdad y conocimiento, y que tiene por fuerza que verla quien quiera proceder correctamente en su vida pública o privada.
(Platón. República. Libro VII, 514a-517c)

lunes, 23 de marzo de 2009

¡BIENVENIDOS!

En este sitio especial de Humanidades van a poder encontrar todas las semanas diferentes novedades sobre esta materia.
Los días miércoles, por ejemplo, publicaremos material de estudio, textos, imágenes, etc.
También queremos proponerles que este sea un medio para comunicarnos y para que todos nuestros estudiantes puedan enviarnos sus dudas, consultas, y también, algún texto o dibujo preferido a : humanidadesmaimonides@gmail.com
Nos sentimos muy contentas de comenzar este año. Estamos seguras de que será un período de enriquecimiento mutuo.
Otra vez, les damos la bienvenida y les deseamos un interesante año de estudios.
Lic. Regina Steiner
Prof. Sandra Furelos

domingo, 22 de marzo de 2009

Programa Humanidades-Historia de la Cultura

HUMANIDADES

HISTORIA DE LA CULTURA

Cátedra a cargo de Lic. Regina Steiner

Prof. Adjunta: Sandra Furelos

Curso anual para alumnos de primer año de las carreras de Negocios, Derecho y de Comunicación Multimedial

Objetivos:

Comprender la cultura como un lenguaje que se integra en una perspectiva histórica y especialmente el lenguaje de la cultura occidental, presente en el mundo actual de los estudiantes. El trabajo en este curso consistirá en proporcionarles los elementos necesarios para dicha comprensión.

Metodología :

Lecturas en clase, discusiones grupales, clases magistrales, utilización de medios audiovisuales y electrónicos, elaboración constante, entre la dictante y los estudiantes, de los diferentes temas abordados.

Evaluaciones:

Un trabajo práctico escrito y dos parciales en cada uno de los dos cuatrimestres en que se divide el año. El propósito de estos trabajos y exámenes parciales consiste en realizar un seguimiento permanente de la evolución de los conocimientos y su profundización, además de detectar precozmente problemas en el proceso enseñanza aprendizaje.

Evaluación oral final en un coloquio personal con cada estudiante.

Programa de estudios:

Esta asignatura se dictará a través de tres ejes temáticos que estarán presentes a lo largo del año de estudios:

Historia de las ideas

El sustrato histórico-social

Historia de las manifestaciones artísticas.


Unidad 1.

Definición del hombre en términos de cultura.

Los lenguajes de la cultura.

Elementos que conforman lo que se denomina como cultura occidental. El legado judeocristiano – el legado grecorromano – el legado germánico.

Las ideas filosóficas en la antigüedad y su vigencia. El inicio del filosofar: presocráticos – Sócrates y los sofistas.

Mitos y símbolos: concepto de mito y concepto de símbolo. La naturaleza del lenguaje simbólico. Análisis de mitos que figuran en el texto bíblico y su relación con mitos sumerios y acadios.

Introducción a las religiones comparadas.

Bibliografía específica:

Ortega y Gasset, Ideas y Creencias.: Capítulo primero

Platón, La República: Libro VII

Jaime Barylko: La Filosofía – Capítulo 1: Pags. 9 a 54.

Jorge Luis Borges: Otras Inquisiciones: El idioma analítico de John Wilkins

Antonio Machado: Galerías. ¿Y ha de morir contigo el mundo mago?

John R. Searle: De la construcción de la realidad. Párrafo elegido

Romero, José Luis: Estudio de la mentalidad burguesa, Capítulo 1.

Película cinematográfica: Metrópolis – Fritz Lang.

La Biblia – El Diluvio: Génesis 6,9 a 9,17 – La Torre de Babel: Génesis 11,1-9,

El poema de Gilgamesh.

Erich Fromm, El lenguaje olvidado, Capítulo II

Mircea Eliade, Lo sagrado y lo profano, Capítulo 1 y 2.

Unidad 2

El origen de la tragedia. El héroe trágico, concepto.

Tres poéticas: Platón, Aristóteles, Edgar Allan Poe

Lectura, análisis y comprensión de tres tragedias que responden a estéticas y problemas de tres épocas diferentes:

Edipo Rey, Sófocles – Otelo, Shakespeare – La muerte de un viajante, Arthur Miller.

La vigencia del problema trágico visto a través de la transposición de estas tragedias a medios cinematográficos. Problemas en la transposición de un sistema al otro: las secuencias, el tiempo, las imágenes.

El héroe trágico en la visión de Franz Kafka, El proceso, Capítulo IX, el relato Ante la Ley.

Historia de las ideas: Platón y Aristóteles: dos conceptualizaciones del mundo.

Historia cultural: Teoría de la mentalidad burguesa, cambios estructurales y respuestas ideológicas, etapas en el desarrollo de la mentalidad burguesa.

Bibliografía específica:

Romero, José Luis, La cultura Occidental, Pag. 7 a 74 Ed. Legasa, Bs. As. 1986.

Romero, José Luis, Estudio de la mentalidad burguesa, Capítulo II. Alianza Editorial, Bs. As.1996.

Barylko, Jaime, La filosofía, una invitación a pensar, capítulo II.

Hauser Arnold, Historia Social de la Literatura y del arte, Tomo I, CapítuloV, puntos 1 y 2.

Georges Duby: Arte y Sociedad en la Edad Media. Capítulos I y II

Platón: Apología de Sócrates

Ión.

Aristóteles: Poética

Metafísica: Libro primero, capítulo 1

Edgar Allan Poe: El cuervo .

Sófocles: Edipo Rey

Shakespeare: Otelo

Miller: La muerte de un viajante

Los alumnos deberán elegir dos de los siguientes libros para su lectura y análisis, confeccionando un trabajo práctico:

Apología de Sócrates, Platón

Lo Rojo y lo Negro, Stendhal

Bartleby, el escribiente, Herman Melville

La máquina del tiempo, H. G. Wells.

1984, George Orwell

El sonido y la furia, William Faulkner.

La insoportable levedad del ser, Milan Kundera.

El juguete rabioso, Roberto Arlt.

La tregua: Mario Benedetti

Bestiario, Julio Cortázar

El extranjero, Albert Camus.

Unidad 3

Historia de las Ideas: El islam en Europa – La escuela de traductores de Toledo. El camino hacia el individualismo: Descartes, el cogito.

El iluminismo – El romanticismo. Introducción al existencialismo.

El sustrato histórico-social: el hombre del renacimiento – El humanismo – La era de las revoluciones: revolución industrial – revolución francesa.

Manifestaciones artísticas: el arte sacro – el arte profano – el arte como espejo de la naturaleza – Se analizarán desde el punto de vista de la estética y del contexto cultural las siguientes obras entre otras:

Arquitectura: contraste entre El Partenón - la Sainte Chapelle de Paris – El palacio de Versalles. Concepto de orden arquitectónico.

Pintura y escultura: Giotto, Cristo ingresando a Jerusalén; El Bosco, El jardín de las delicias; Botticelli, El nacimiento de Venus; Miguel Angel, La creación; Miguel Angel: los esclavos. Velazquez, Las meninas; Rembrandt, Jesucristo predicando; Bernini, El éxtasis de Santa Teresa.

Literatura: Se leerán extractos de Boccaccio: El decamerón; Pico della Mirándola, Sobre la dignidad del hombre; Shakespeare, Otelo; Moliere, Tartufo; Defoe, Robinson Crusoe; Swift, Los viajes de Gulliver.

Bibliografía específica:

Hobsbawm, Eric: La era de la revolución. Introducción y Capítulo 1.

Romero, José Luis: Estudio de la mentalidad burguesa, Capítulo III

Barylko, Jaime: La filosofía, Capítulo III y Capítulo IV: introducción al existencialismo

Gombrich, Ernst, Historia del Arte, Capítulos 9,10,11, 19 y 20

Le Goff, Jacques: Lo maravilloso y lo cotidiano en el Occidente Medieval. Capítulo 1

Georges Duby, Arte y sociedad en la Edad Media, Cap. 1 y 2

Berlin Isaiah, The Roots of Romanticism. Cap.1 y 2

Descartes, René, El discurso del método. ( Selección preparada por la cátedra)

Maquiavelo, El príncipe (Selección preparada por la cátedra)

Voltaire, Francois, Cartas filosóficas y otros escritos.(Selección preparada por la cátedra)

Los alumnos elegirán dos libros entre los siguientes títulos para analizar y confeccionar un trabajo práctico:

Goethe, Las desventuras del Joven Werther

Dickens. Oliverio Twist

Whitman, Hojas de hierba

Balzac, Papá Goriot.

Unidad 4

Historia de las ideas: El marxismo - Nietzsche, Freud. – Las heridas narcisistas.

El existencialismo religioso – El existencialismo ateo - La escuela de Frankfurt – El positivismo lógico – La postmodernidad. ( Se leerá una selección de textos en clase)

El sustrato histórico-social: Segunda revolución industrial – Primer guerra mundial – El socialismo - Holocausto – La guerra fría . La revolución social de 1945 a 1990.

Manifestaciones artísticas: el arte en busca de sí mismo: la ruptura de los lenguajes artísticos, la ruptura de la imagen y la ruptura del lenguaje, la ausencia del orden arquitectónico, el orden musical subvertido. ¿La cultura de la imagen?

Se analizarán cada uno de los siguientes artistas y su obra.

Picasso – James Joyce – Schoenberg – El arquitecto Wright - (se proveerá de los materiales necesarios en clase)

El fenómeno masivo del Rock y el auge del comic.

Bibliografía específica:

Barylko, Jaime, La Filosofía, Capítulo 4.

Romero, José Luis, Estudio de la mentalidad burguesa Cap. IV

Hobsbawm, Eric, Historia del siglo XX, Cap.I,VI,VIII,X

Janson, Historia del arte, Parte 4.

Gombrich, Historia del arte,Cap. 26,27,28.

Marías, Julián, Biografía de la Filosofía, Cap. 5 y 7

Sarlo, Beatriz, Escenas de la vida posmoderna. Capítulo III.

Películas que se analizarán en clase:

Tiempos Modernos (1936) Charlie Chaplin

El Ciudadano (1941), Orson Welles

Los alumnos elegirán dos libros entre los siguientes títulos para analizar y confeccionar un trabajo práctico:

Friedrich Nietzsche, El origen de la tragedia.

James Joyce: Dublinenses

Jorge Luis Borges: Ficciones

Henry James: Los europeos

Marco Denevi: Enciclopedia secreta de una familia argentina

Hector Tizón: Reencuentro – antología personal

José Donoso: Historia personal del Boom

Ernesto Sábato: Sobre héroes y Tumbas

Gabriel García Marquez: Cien años de soledad

Eugene Ionesco: La cantante calva

Las siguientes composiciones musicales serán escuchadas en clase para ilustrar diversos momentos del lenguaje y de la cultura musical.

La Pasión según San Mateo, Bach

La Flauta Mágica, Mozart

Concierto para piano y orquesta No. 5, El emperador, Beethoven

Quinteto La Trucha, Schubert

Variaciones sinfónicas, Cesar Frank

La consagración de la Primavera, Stravinsky.

Orígenes del Jazz (SE PROPORCIONARA EL MATERIAL)

Bibliografía general:

Barylko, Jaime, La Filosofía, una invitación a pensar. Planeta 1997

Berlin Isaiah, The Roots of Romanticism, Princeton University Press, 1999

Bertrand Russel, Religión y ciencia, F.C.E. 1987

Campbell, Joseph, El poder del mito, Emecé, 1991

Cremades, Felguera y Turina, Guia para el estudio de la historia del arte, Cátedra, 1992

Dodds, Los griegos y lo irracional, Alianza Universidad, 1993

Encyclopaedia Judaica, Keter Publishing, 1972

Eco Umberto, La definición del arte, Martinez Roca,1970

Eliade Mircea, Historia de las creencias y de las ideas religiosas, Herder, 1991

Foucault, Las palabras y las cosas, Siglo XXI, 1996

Georges Duby, Arte y Sociedad en la Edad Media, Taurus, 1998

Gombrich, Ernst H., Historia del Arte, Alianza Editorial, Madrid, 1992.

Hauser Arnold, Historia Social de la Literatura y del arte, Tomo I, II y III Editorial Labor,Colombia, 1994.

Hobsbawm, Eric: Biblioteca E. J. Hobsbawm de Historia Contemporánea, Cuatro Tomos, Ed. Crítica, Grijalbo, Bs. As.1997

Janson, H. W. History of Art, Abrams, 1971

Kermode, Frank, El sentido de un final, Gedisa,1983

Lyotard, Jean Francois, La Condición Posmoderna, Planeta Agostini, 1997

Lida de Malkiel, M. R. Introducción al teatro de Sófocles, Paidós studio, 1983

Marías, Julián, Biografía de la filosofía, Alianza, 1997

Obra Abierta, Planeta Agostini, 1997

Ortega y Gasset, José, Ideas y Creencias, Alianza, 1995

Pirenne Henri, Historia económica y social de la Edad Media, FCE,1966

Propp, Edipo a la luz del Folklore, Editorial fundamentos,1982

Romero, José Luis, Estudio de la Mentalidad Burguesa, Alianza, 1996

La Cultura Occidental, Legasa, 1986

Sarlo Beatriz, Escenas de la vida posmoderna, Ariel, Espasa Calpe, 1994

Steiner,George, Lenguaje y Silencio, Gedisa, 1989

Presencias reales, Editorial Destino , 1994

Los textos de la bibliografía específica y de las fuentes a leer en clase, se hallan a disposición de los alumnos en la Biblioteca.